Los dolores de espalda son en muchas ocasiones causados por malas posturas, sobreesfuerzos, caídas, o bien por otras patologías subyacentes que dan lugar a dolores crónicos (ej. Osteoporosis, artrosis, escoliosis…). El dolor puede ser agudo o crónico, según la duración del mismo. Generalmente la implementación de buenos hábitos higiénico-dietéticos y el ejercicio físico diario, suelen ser efectivos para aliviar el dolor. En cualquier caso, sobre todo en pacientes con dolores persistentes, siempre se debe preguntar por consejo a un profesional sanitario y que sean ellos quienes diagnostiquen la patología e indiquen cuál es el mejor tratamiento.

Entre las alternativas terapéuticas, una de las que ha demostrado su eficacia es el uso de órtesis como las fajas, que ayudan a aliviar el dolor y prevenir lesiones más graves. Pero, ¿qué tipo de faja es la más recomendada en cada caso?

Existen diversos tipos de fajas: elásticas, de contención, sacrolumbares,… cada una de ellas se diferencia en la compresión y en la zona de sujeción. Las fajas de contención por ejemplo, son fajas efectivas en tratamientos post-operatorios de lesiones torácicas y abdominales o en el post-parto. Pero también ayudan a aliviar el dolor muscular leve o moderado en lumbalgias, ya que proporcionan contención y soporte suave y se puede elegir entre diferente número de bandas según se quiera cubrir una mayor o menor zona de la espalda.

Por otro lado, las fajas elásticas ejercen una acción térmica en la zona de aplicación, de forma que alivian el dolor en caso de traumatismos o lumbalgias, así como proporcionan soporte y apoyo en la zona lumbar. Estas fajas pueden ser tanto en forma de tubo como con cierre (para poder ejercer una compresión deseada) y abarcan desde la zona costal inferior hasta la zona sacro-pélvica, según su colocación. Además, su elasticidad permite efectuar cualquier movimiento.

Las fajas sacrolumbares son las que ejercen mayor compresión, ya que muchas de ellas tienen varillas para una mayor sujeción de la zona lumbar, así como bandas elásticas de refuerzo para regular la presión en la zona tratada. Se utilizan en casos de lumbalgias en fase aguda o crónica, y también de forma preventiva en situaciones que requieran sobreesfuerzos o como protección laboral. Existen también fajas sacrolumbares especiales para embarazadas, que están diseñadas con una forma anatómica para la barriga y ayudan a aliviar la zona lumbar proporcionando contención y confort especialmente durante los últimos meses de embarazo.

En Fleming disponemos de todo tipo de fajas, así que si tienes dudas, ¡consúltanos! Te asesoraremos de la mejor manera posible.